jueves, 16 de diciembre de 2010

ORACION ANTES DE UN EXÁMEN

Señor, voy a rendir un exámen, dame tu paz y ven conmigo.
Cóncedeme la simplicidad y la alegria
de cosechar el fruto de las semillas que planté
en las largas horas de silencio y del estudio.
Que este exámen sea el amén de todo el esfuerzo de estudiar cada dia, que fui consagrado como ofrenda y oración.
Que no haya orgullo cuando sepa mucho, ni miedo de no recordar lo que aprendí. no te pidos milagros, solo la lucidez que dinamice y de fuerzas a mi corazón y ven conmigo.
Y de paso, TÚ, que más de una  vez fuiste puesto a prueba, concédeme que quienes van a examinarme sean razonables y justos, que se acuerden que la historia no pasa por sus materias, y hasta gocen un poco de buen humor. Porque ellos y yo tenemos que saber que un  exámen no decide la vida, es apenas un instantes especial de la misma.
¡ Señor, mi único maestro, escúchame y ven conmigo!!!!

miércoles, 15 de diciembre de 2010

domingo, 12 de diciembre de 2010

Evangelio de fin de semana

¿ Señor, a quién iremos?. Tú tienes palabras de vida eterna. Jn 6, 68

domingo 12 Diciembre 2010
III Domingo de Adviento "Gaudete". Santo(s) del día : Nuestra Señora de Guadalupe, Segunda Predicación de Adviento

Evangelio según San Mateo 11,2-11.

Juan el Bautista oyó hablar en la cárcel de las obras de Cristo, y mandó a dos de sus discípulos para preguntarle: "¿Eres tú el que ha de venir o debemos esperar a otro?". Jesús les respondió: "Vayan a contar a Juan lo que ustedes oyen y ven: los ciegos ven y los paralíticos caminan; los leprosos son purificados y los sordos oyen; los muertos resucitan y la Buena Noticia es anunciada a los pobres. ¡Y feliz aquel para quien yo no sea motivo de tropiezo!". Mientras los enviados de Juan se retiraban, Jesús empezó a hablar de él a la multitud, diciendo: "¿Qué fueron a ver al desierto? ¿Una caña agitada por el viento? ¿Qué fueron a ver? ¿Un hombre vestido con refinamiento? Los que se visten de esa manera viven en los palacios de los reyes. ¿Qué fueron a ver entonces? ¿Un profeta? Les aseguro que sí, y más que un profeta. El es aquel de quien está escrito: Yo envío a mi mensajero delante de ti, para prepararte el camino. Les aseguro que no ha nacido ningún hombre más grande que Juan el Bautista; y sin embargo, el más pequeño en el Reino de los Cielos es más grande que él.

Extraído de la Biblia, Libro del Pueblo de Dios.

Leer el comentario del Evangelio por : Homilía atribuida a San Hipólito de Roma (? –hacia 235), presbítero y mártir

Sermón sobre la santa Teofanía; PG 10, 852

«No ha nacido de mujer uno más grande que Juan el Bautista, aunque el más pequeño en el Reino de los cielos es más grande que él»
Reverenciemos la compasión de un Dios que ha venido a salvar y no a juzgar al mundo. Juan, el precursor del Maestro, que hasta entonces había ignorado este misterio, cuando supo que Jesús era verdaderamente el Señor, a voz en grito dijo a los que venían a hacerse bautizar: «'Raza de víboras' (Mt 3,6), ¿por qué me miráis con tanta insistencia? Yo no soy el Cristo. Soy un servidor y no el Señor. Soy un simple sujeto, no el rey. Soy una oveja, no el pastor. Soy un hombre, no un Dios. Al venir al mundo he curado la esterilidad de mi madre, no he hecho fecunda su virginidad; he sido sacado de lo bajo, no he descendido desde las alturas. He atado la lengua de mi padre (Lc 1,20), no he desplegado la gracia divina... Soy vil y pequeño, pero después de mí viene el que es anterior a mí (Jn 1,30). Viene después en el tiempo; pero antes, estaba en la luz inaccesible e inefable de la divinidad. 'Viene el que puede más que yo, y no merezco ni llevarle las sandalias. Él os bautizará con el Espíritu Santo y fuego' (Mt 3,11). Yo soy un subordinado; él es libre. Yo estoy sujeto al pecado, él destruye el pecado. Yo enseño la Ley, él lleva la luz de la gracia. Yo predico como esclavo, el legisla como maestro. Tengo por capa el sol, él los cielos. Yo bautizo con el bautismo de penitencia, él da la gracia de la adopción. 'Él os bautizará con el Espíritu Santo y fuego'. ¿Por qué me queréis reverenciar? Yo no soy el Cristo.»





sábado, 11 de diciembre de 2010

frases sobre la ESPERANZA:

“Por muy larga que sea la tormenta, el sol siempre vuelve a brillar entre las nubes”
Khalil Gibran (1883-1931) Ensayista, novelista y poeta libanés.



“En el corazón de todos los inviernos vive una primavera palpitante, y detrás de cada noche, viene una aurora sonriente”
Khalil Gibran (1883-1931) Ensayista, novelista y poeta libanés.



“Si supiera que el mundo se acaba mañana, yo, hoy todavía, plantaría un árbol”
Martin Luther King (1929-1968) Religioso estadounidense.
“Si ayudo a una sola persona a tener esperanza, no habré vivido en vano”
Martin Luther King (1929-1968) Religioso estadounidense.

“La esperanza es el sueño del hombre despierto”
Aristóteles (384 AC-322 AC) Filósofo griego.

“La desesperanza está fundada en lo que sabemos, que es nada, y la esperanza sobre lo que ignoramos, que es todo”
Maurice Maeterlinck (1862-1949) Escritor belga.

“La esperanza hace que agite el naufrago sus brazos en medio de las aguas, aún cuando no vea tierra por ningún lado”
Ovidio (43 AC-17) Poeta latino.

“Cada criatura, al nacer, nos trae el mensaje de que Dios todavía no pierde la esperanza en los hombres”
Rabindranath Tagore (1861-1941) Filósofo y escritor indio.

“Todo hombre no vive más que por lo que espera”
Giovanni Papini (1881-1956) Escritor italiano.



Respondemos:

1. ¿Qué te  sugieren estas frases?

2. ¿Con cuál –o cuales de ellas– nos sentimos identificados?

3. Nosotros tenemos preocupaciones en la vida: ¿Cuáles son? ¿Cómo manejamos la ansiedad que nos producen? ¿Nos desesperamos?

4. ¿Qué es la esperanza? ¿La tenemos? ¿En qué se nota?

5. ¿Cuál es la razón más grande que tenemos para seguir esperando?

lunes, 6 de diciembre de 2010

LA RIOJA: Un obispo dice que "hubo plata para aprobar el matrimonio gay"

Monseñor Roberto Rodríguez formuló la acusación durante una conferencia que brindó en la Universidad Nacional de La Rioja, con motivo del Día Mundial de Lucha contra el SIDA.

El obispo de La Rioja, monseñor Roberto Rodríguez, afirmó que le "consta" que "hubo plata" para que los senadores votaran la ley de matrimonio igualitario, aprobada en julio pasado por la Cámara alta, e involucró en su acusación especialmente a los representantes de esta provincia en ese cuerpo legislativo.
Rodríguez formuló la acusación durante una conferencia que brindó en la Universidad Nacional de La Rioja, con motivo del Día Mundial de Lucha contra el SIDA, la semana pasada, aunque el contenido de su exposición se conoció en las últimas horas.
El diario El Independiente publicó que el comentario del prelado se produjo al ser consultado por una docente que integraba el público acerca de cómo se debería abordar en las escuelas la educación sexual, tras la aprobación de la ley de matrimonio igualitario.
Rodríguez respondió sobre la cuestión y relató que, previo a la votación en la Cámara alta, había conversado con los senadores riojanos y estos manifestaron estar en consonancia con la postura de la Iglesia Católica, ferviente opositora a permitir el matrimonio entre personas del mismo sexo.
"Hubo plata, me consta, porque los votos se compran y eso determinó que se apruebe lo contrario", sostuvo Rodríguez, según el diario provincial.
Los senadores nacionales por La Rioja son el ex presidente Carlos Menem, quien estuvo ausente el día de la votación, y las también justicialistas Ada Maza y Teresita Quintela, que votaron favorablemente el proyecto oficial de matrimonio gay.
Ninguno de los senadores aludidos por Rodríguez se había pronunciado hasta hoy respecto de su comentario.
En esa conferencia, el obispo riojano, al referirse a la flexibilización manifestada por el papa Benedicto XVI en torno de la postura de católica sobre el uso del preservativo, manifestó que a la Iglesia le compete "la asistencia humana y espiritual de los enfermos, los que sufren".

domingo, 5 de diciembre de 2010

Evangelio de fin de semana

¿ Señor, a quién iremos?. Tú tienes palabras de vida eterna. Jn 6, 68
domingo 05 Diciembre 2010. II Domingo de Adviento. Santo(s) del día : San Niceto
Evangelio según San Mateo 3,1-12.
En aquel tiempo se presentó Juan el Bautista, proclamando en el desierto de Judea: "Conviértanse, porque el Reino de los Cielos está cerca". A él se refería el profeta Isaías cuando dijo: Una voz grita en el desierto: Preparen el camino del Señor, allanen sus senderos. Juan tenía una túnica de pelos de camello y un cinturón de cuero, y se alimentaba con langostas y miel silvestre. La gente de Jerusalén, de toda la Judea y de toda la región del Jordán iba a su encuentro, y se hacía bautizar por él en las aguas del Jordán, confesando sus pecados. Al ver que muchos fariseos y saduceos se acercaban a recibir su bautismo, Juan les dijo: "Raza de víboras, ¿quién les enseñó a escapar de la ira de Dios que se acerca? Produzcan el fruto de una sincera conversión, y no se contenten con decir: 'Tenemos por padre a Abraham'. Porque yo les digo que de estas piedras Dios puede hacer surgir hijos de Abraham. El hacha ya está puesta a la raíz de los árboles: el árbol que no produce buen fruto será cortado y arrojado al fuego. Yo los bautizo con agua para que se conviertan; pero aquel que viene detrás de mí es más poderoso que yo, y yo ni siquiera soy digno de quitarle las sandalias. El los bautizará en el Espíritu Santo y en el fuego. Tiene en su mano la horquilla y limpiará su era: recogerá su trigo en el granero y quemará la paja en un fuego inextinguible".
Extraído de la Biblia, Libro del Pueblo de Dios.
Leer el comentario del Evangelio por : Orígenes (hacia 185-253), presbítero y teólogo
Homilías sobre el evangelio de Lucas, nº 22,4
«Preparad el camino del Señor, allanad sus senderos»
Juan Bautista decía: «Todo valle será rellenado» (Lc 3,5), pero no es Juan quien llenó todo valle; es el Señor nuestro Salvador... «Todo lo torcido se enderezará... Cada uno de nosotros estaba torcido... y es la venida de Cristo que ha llegado hasta nuestra alma la que ha enderezado todo lo que estaba torcido... Nada había más impracticable que vosotros. Mirad bien los deseos tortuosos de otro tiempo, vuestros arrebatos y vuestras inclinaciones malas – y si, no obstante, han desaparecido: comprenderéis que no había nada tan impracticable como vosotros o, según una fórmula más expresiva, nada había más áspero. Áspera era vuestra conducta, vuestras palabras y vuestras obras eran ásperas.
Pero mi Señor Jesús vino y aplanó vuestras rugosidades, cambió todo ese caos en caminos unidos para hacer en vosotros un camino sin tropiezos, sino bien unido y muy limpio para que Dios Padre pueda caminar en vosotros, y Cristo Señor haga en vosotros su morada y pueda decir: «Mi Padre y yo vendremos y haremos morada en él» (Jn 14,23).

jueves, 2 de diciembre de 2010

“CÓMO SE ABRIÓ EL SENDERO”:

En el Jornalinho, de Portugal, encuentro una historia que nos enseña mucho respecto a aquello que escogemos sin pensar:

Un día, un becerro tuvo que atravesar un bosque virgen para volver a su pastura. Siendo animal irracional, abrió un sendero tortuoso, lleno de curvas, subiendo y bajando colinas.

Al día siguiente, un perro que pasaba por allí usó ese mismo sendero para atravesar el bosque. Después fue el turno de un carnero, líder de un rebaño, que, viendo el espacio ya abierto, hizo a sus compañeros seguir por allí.

Más tarde, los hombres comenzaron a usar ese sendero: entraban y salían, giraban a la derecha, a la izquierda, descendían, se desviaban de obstáculos, quejándose y maldiciendo, con toda razón. Pero no hacían nada para crear una nueva alternativa.

Después de tanto uso, el sendero acabó convertido en un amplio camino donde los pobres animales se cansaban bajo pesadas cargas, obligados a recorrer en tres horas una distancia que podría haber sido vencida en treinta minutos, si no hubieran seguido la vía abierta por el becerro.

Pasaron muchos años y el camino se convirtió en la calle principal de un poblado y, posteriormente, en la avenida principal de una ciudad. Todos se quejaban del tránsito, porque el trayecto era el peor posible.

Mientras tanto, el viejo y sabio bosque se reía,
al ver que los hombres tienen la tendencia a seguir como ciegos
el camino que ya está abierto,
sin preguntarse nunca si aquélla es la mejor elección.