lunes, 9 de mayo de 2011

"Doonby": Nuevo filme sobre la vida y todo lo que se pierde con el aborto

"Doonby" es la nueva película del director Peter McKenzie, un thriller psicológico que narra la historia de Sam Doonby, un misterioso hombre que aparece en un pequeño pueblo de Texas para evitar terribles desgracias, y ofrece como telón de fondo un profundo cuestionamiento sobre todo lo que se puede perder con el aborto.
En este filme independiente, que aún no encuentra distribuidora en Estados Unidos, Sam Doonby es interpretado por John Schneider. Su personaje llega a bordo de un bus a Smithville y pronto se hace famoso por su talento musical.
Sam siempre parece estar en el lugar correcto en el momento adecuado para prevenir posibles desastres, pero debido a la envidia y la desconfianza de algunos, comienzan a indagar sobre su pasado y se llevarán muchas sorpresas.
Sus productores afirman que la película es una mezcla entre "Sexto Sentido" y la clásica "Qué bello es vivir".
Mackenzie, director y guionista, pensó en rodar Doonby hace más de 15 años y asegura que su intención es que la gente se cuestione sobre cómo la vida de cada persona puede afectar a los que le rodean.
En el filme debuta como actriz en un pequeño papel, Norma McCorvey, la mujer que impulsó la despenalización del aborto en Estados Unidos y luego se convirtió en defensora de la vida y abrazó el catolicismo.
Según informó The Hollywood Reporter, McCorvey actúa como una anciana que aconseja a una joven embarazada para que no aborte.
Completan el reparto de Doonby actores como Jenn Gotzon, Ernie Hudson, Robert Davi y Joe Estevez. Para ver el tráiler visite www.doonbythemovie.com



domingo, 8 de mayo de 2011

Evangelio de fin de semana

¿ Señor, a quién iremos?. Tú tienes palabras de vida eterna. Jn 6, 68
domingo 08 Mayo 2011. III Domingo de Pascua A. Santo(s) del día : Nuestra Señora del Rosario de Pompeya, Beato Justino María Russolillo
Evangelio según San Lucas 24,13-35.
Ese mismo día, dos de los discípulos iban a un pequeño pueblo llamado Emaús, situado a unos diez kilómetros de Jerusalén. En el camino hablaban sobre lo que había ocurrido. Mientras conversaban y discutían, el mismo Jesús se acercó y siguió caminando con ellos. Pero algo impedía que sus ojos lo reconocieran. El les dijo: "¿Qué comentaban por el camino?". Ellos se detuvieron, con el semblante triste, y uno de ellos, llamado Cleofás, le respondió: "¡Tú eres el único forastero en Jerusalén que ignora lo que pasó en estos días!". "¿Qué cosa?", les preguntó. Ellos respondieron: "Lo referente a Jesús, el Nazareno, que fue un profeta poderoso en obras y en palabras delante de Dios y de todo el pueblo, y cómo nuestros sumos sacerdotes y nuestros jefes lo entregaron para ser condenado a muerte y lo crucificaron. Nosotros esperábamos que fuera él quien librara a Israel. Pero a todo esto ya van tres días que sucedieron estas cosas. Es verdad que algunas mujeres que están con nosotros nos han desconcertado: ellas fueron de madrugada al sepulcro y al no hallar el cuerpo de Jesús, volvieron diciendo que se les habían aparecido unos ángeles, asegurándoles que él está vivo. Algunos de los nuestros fueron al sepulcro y encontraron todo como las mujeres habían dicho. Pero a él no lo vieron". Jesús les dijo: "¡Hombres duros de entendimiento, cómo les cuesta creer todo lo que anunciaron los profetas! ¿No era necesario que el Mesías soportara esos sufrimientos para entrar en su gloria?" Y comenzando por Moisés y continuando con todos los profetas, les interpretó en todas las Escrituras lo que se refería a él. Cuando llegaron cerca del pueblo adonde iban, Jesús hizo ademán de seguir adelante. Pero ellos le insistieron: "Quédate con nosotros, porque ya es tarde y el día se acaba". El entró y se quedó con ellos. Y estando a la mesa, tomó el pan y pronunció la bendición; luego lo partió y se lo dio. Entonces los ojos de los discípulos se abrieron y lo reconocieron, pero él había desaparecido de su vista. Y se decían: "¿No ardía acaso nuestro corazón, mientras nos hablaba en el camino y nos explicaba las Escrituras?". En ese mismo momento, se pusieron en camino y regresaron a Jerusalén. Allí encontraron reunidos a los Once y a los demás que estaban con ellos, y estos les dijeron: "Es verdad, ¡el Señor ha resucitado y se apareció a Simón!". Ellos, por su parte, contaron lo que les había pasado en el camino y cómo lo habían reconocido al partir el pan.
Extraído de la Biblia, Libro del Pueblo de Dios.
Leer el comentario del Evangelio por : Beato Juan Pablo II . Carta apostólica «Mane nobiscum Domine» §19
"Quédate con nosotros"
Cuando los discípulos de Emaús le pidieron que se quedara "con" ellos, Jesús contestó con un don mucho mayor. Mediante el sacramento de la Eucaristía encontró el modo de quedarse "en" ellos. Recibir la Eucaristía es entrar en profunda comunión con Jesús. "Permaneced en mí, y yo en vosotros" (Jn 15,4). Esta relación de íntima y recíproca "permanencia" nos permite anticipar en cierto modo el cielo en la tierra. ¿No es quizás éste el mayor anhelo del hombre? ¿No es esto lo que Dios se ha propuesto realizando en la historia su designio de salvación? Él ha puesto en el corazón del hombre el «hambre» de su Palabra (Am 8,11), un hambre que sólo se satisfará en la plena unión con Él. Se nos da la comunión eucarística para "saciarnos" de Dios en esta tierra, a la espera de la plena satisfacción en el cielo.
Pero la especial intimidad que se da en la "comunión" eucarística no puede comprenderse adecuadamente ni experimentarse plenamente fuera de la comunión eclesial... La Iglesia es el cuerpo de Cristo: se camina "con Cristo" en la medida en que se está en relación «con su cuerpo». Para crear y fomentar esta unidad Cristo envía el Espíritu Santo. Y Él mismo la promueve mediante su presencia eucarística. En efecto, es precisamente el único Pan eucarístico el que nos hace un solo cuerpo. El apóstol Pablo lo afirma: "Un solo pan y un solo cuerpo somos, pues todos participamos de un solo pan"(1 Co 10,17).



sábado, 7 de mayo de 2011

El 14 de Mayo nos visita Pablo Martinez, quien lleva adelante su testimonio catequizando a traves de la musica. La cita es en el Teatro del Huerto.


A partir de hs 21. las entradas las podes conseguir en el arzobispado de salta- capital, al lado de la catedral, y tiene un costo de $ 10. TE ESPERAMOS!!!!!

jueves, 5 de mayo de 2011

OREMOS JUNTOS.

Oh Dios, que has querido hacernos partícipes de un mismo pan y de un mismo cáliz, concédenos vivir tan unidos en Cristo que fructifiquemos con gozo para la salvación del mundo.

Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.


miércoles, 4 de mayo de 2011

UN TOQUE DE HUMOR, JA,JA,JA

Su santidad el PAPA y su chofer
Después de meter todo el equipaje del Papa Benedicto en la limusina, el chofer se da cuenta que el Papa aún está parado en el borde de la acera.
- Disculpe Su Santidad, dice el conductor, ¿podría por favor tomar asiento y así poder partir?
- Verás hijo, dice El Papa, la verdad es que nunca me dejaron conducir en el Vaticano cuando fui cardenal, y realmente me gustaría hacerlo hoy.
- Lo siento Su Santidad, pero no le puedo dejar conducir, perdería mi trabajo… ¿Y qué si pasara algo?, dice el chofer.
- ¿Quién va a saberlo? Además, podría haber algo extra para ti, dice El Papa, con una sonrisa.
Reacio, el chofer se sienta atrás y el Papa salta al volante. El chofer se arrepiente rápidamente de su decisión cuando, nada mas salir del aeropuerto el Pontífice pisa a fondo acelerando la limusina a 180 km/h.
- ¡Por favor reduzca la velocidad Su Santidad! suplica el preocupado chofer,
Pero el Papa hunde el pie hasta que se escucha la sirena de la policia.
- ¡¡¡Oh, Dios mío, voy a perder mi licencia y mi trabajo!!! se lamenta el pobre conductor.
El Papa se detiene a un lado y baja la ventanilla mientras el policía se acerca, pero cuando el policía le echa un vistazo regresa a su motocicleta y llama por radio.
- ¡Necesito hablar con el jefe!
El jefe se pone al aparato y el policía le dice que detuvo a una limusina que iba como las balas.
- Arréstalo, dice el jefe.
- No creo que podamos hacer eso, él tipo es realmente importante, dice el policía.
Y el jefe exclama:
- ¡Con más razón!
- No, realmente es importante, dice el policía con insistencia.
Entonces el jefe pregunta:
- ¿A quién tienes ahí, al Alcalde?
- Este… MAS !!!
- Al Gobernador?
- Mmm… Peor.
- Mierda -dice el jefe- ¿Quién es el tipo?
- Creo que es Dios…
Desconcertado el jefe le pregunta:
- ¿Y porque piensas que es Dios?
- ¡¡¡ Porque tiene al Papa de chofer… !!!



martes, 3 de mayo de 2011

Los obispos argentinos hablaron del beato Juan Pablo II

Los obispos argentinos hicieron referencias al beato Juan Pablo II al presidir misas de acción de gracias con motivo de su reciente beatificación por parte del papa Benedicto XVI.
Destacaron, entre otros aspectos, su profunda fe, sus enseñanzas, su entrega a Dios y al prójimo, y relación espiritual cercana con los jóvenes.
También reconocieron la fascinación que ejercía Juan Pablo II entre los cristianos y no creyentes, y criticaron que no hayan aceptado sus magisterios sobre el orden natural de la creación y la ley de Dios, pero sí sus enseñanzas sobre la justicia, la libertad o la paz.

Algunas de las referencias episcopales

* Cardenal Jorge Mario Bergoglio (Buenos Aires): “El beato Juan Pablo nos dijo repetidas veces ya desde el comienzo: ‘No tengan miedo’ porque vivía contemplando a su Señor resucitado, él sabía que su Redentor vivía, él sabía que esas llagas abrevaban su corazón de pastor, que en esas llagas encontraba refugio y coraje, y nos lo quiso transmitir de entrada: ‘No tengan miedo’. Hace unos días, en una bellísima expresión, el arzobispo de Cracovia, cardenal Stanislao Dziwisz, refiriéndose a esta frase dijo: ‘aquel no tengan miedo (que pronunció el Papa) derribó dictaduras’. El coraje, la firmeza, que nos da la resurrección de Cristo, la serenidad de ser perdonados por la misericordia que encontramos en sus llagas, nos quitan el miedo. Que hoy siga resonando en nuestros oídos y en nuestro corazón esa frase de Jesús, de los ángeles y del beato Juan Pablo: ‘No tengan miedo’”.
* Arzobispo Andrés Stanovnik (Corrientes): “La fama de santidad de Juan Pablo II, su profunda humanidad y la transparencia de Dios que reflejaba su persona, había superado, ya durante su vida terrena y sobre todo mediante el desempeño de su pontificado misionero, ampliamente los límites de la comunidad católica y se convirtió en ciudadano del mundo: todos lo sentimos cercano porque él se hizo prójimo de todos. Y ése es el mayor milagro: el milagro del amor y de la vida que nos hace prójimos unos de otros, que nos da una mirada limpia para vernos con los ojos de Dios y un corazón nuevo para que nos sintamos hermanos y hermanas de todos, sin exclusiones de ningún tipo. En la persona de Juan Pablo II, Dios se hace más accesible y más cercano a todos, un Dios verdaderamente amigo de los hombres”.
* Arzobispo Héctor Aguer (La Plata): “La personalidad espiritual de ese gran hombre de fe que fue Karol Wojty³a inspiró el propósito pastoral de su ministerio petrino: hacer de la fe una experiencia de vida, o dicho de otro modo, orientar a los fieles y a las comunidades eclesiales y animarlos a lograr una asimilación subjetiva de la fe. Pensemos en la subjetividad de las personas, pero también en la subjetividad de las sociedades. Para Juan Pablo II, tal como él mismo lo ha enseñado repetidamente, la fe no arraiga del todo en un pueblo si no se hace cultura”.
* Arzobispo José María Arancedo (Santa Fe de la Vera Cruz): “Su enseñanza partía de una profunda mirada de fe, que se unía a una sólida formación y reflexión filosófica. Él nos diría que ambas realidades, la fe y la razón, fueron para él como ‘las dos alas con las cuales el espíritu humano se eleva hacia la contemplación de la verdad’. La fe no sacrifica a la razón, la necesita, por otra parte agregaría, una razón sin prejuicios es la que se abre a un conocimiento más pleno de la realidad… Él le dio a su vida y pensamiento la riqueza de una síntesis humana y espiritual de la que hemos sido testigos y hoy queremos agradecer. Siendo un hombre de sólida tradición y pertenencia a la Iglesia, alcanzó un nivel de reconocimiento universal”.
* Arzobispo Carlos Ñáñez (Córdoba): “Con el correr de los tiempo el Papa fue sintiendo las limitaciones de su edad y de la debilidad de su salud, algunas caídas, operaciones, el mal de Parkinson. Él nunca ocultó su fragilidad, su enfermedad, muchísimo menos se avergonzó de ella, sino que la sobrellevó permanentemente con paciencia y con un espíritu de ofrenda hasta llegar a la entrega serena y confiada de su vida. Ahí tenemos un ejemplo y una enseñanza para elaborar esta realidad, para tener actitud de fe y de confianza que nos permita superar los momentos de desconcierto, de rebeldía frente a las dificultades”.
* Arzobispo Guillermo Garlatti (Bahía Blanca): “La delegación de Juan Pablo II en el cardenal (Antonio) Samoré fue providencial para librarnos de una terrible guerra que no hubiera solucionado nada sino que hubiera dejado miles de muertos en dos países hermanos. En este sentido, la intervención del cardenal Raúl Primatesta, que fue quien le pidió al Papa su mediación, fue decisiva para lograr la paz con Chile”.
* Obispo Juan Rubén Martínez (Posadas): “De diversas maneras durante su largo pontificado hemos tenido la posibilidad de conocer a este hombre tan querido por todos. En mi caso he sido ordenado sacerdote y posteriormente obispo cuando Juan Pablo II era Papa. Siendo Obispo he tenido la posibilidad de tener dos audiencias privadas con él, en donde he experimentado su paternidad y cercanía. Todos hemos conocido que Juan Pablo II fue un hombre totalmente donado a Dios y a la gente, para vivir sin límites la misión conferida. Los argentinos especialmente tenemos que agradecer su mediación que evitó una guerra absurda con nuestros hermanos chilenos. Recordamos sus visitas a la Argentina y su especial carisma con los jóvenes”.
* Obispo Jorge Lozano (Gualeguaychú): “La variedad de las edades, y vocaciones diversas en la Plaza nos muestran la universalidad de la figura del papa Juan Pablo. La alegría y el fervor especialmente destacado en los jóvenes hablan de la vitalidad de la fe cuando se deja entrar a Jesucristo en la vida”… “A este día no se llegó por casualidad o capricho, la Iglesia ha transitado el camino de la investigación de la vida, el obrar, la predicación de una persona: Juan Pablo II. Los beatos y los santos nos muestran cómo el evangelio se hace carne en una vida concreta. Nos mueven a imitarlos en su amor a Dios y al prójimo. Nos alientan en el camino de la fe y el amor”.
* Obispo Jorge Lugones (Lomas de Zamora): “Juan Pablo II ha sido tan cercano a nosotros, en esas dos visitas que tuvimos aquí, que cada uno tendrá una experiencia personal de él, pero él también es universal, no sólo de los católicos, sino que es una figura de todo el mundo; cuando murió, todo el mundo estaba atento para ver cuándo partía este gran apóstol de la gente, que pasó haciendo el bien como Jesús; por eso hoy la Iglesia lo reconoce y nosotros podemos pedirle. Qué lindo sería que le pidamos por nuestra prioridad diocesana de salir a los adolescentes y jóvenes que no están en nuestras comunidades, para escucharlos, contenerlos, acompañarlos y después anunciarles a Jesucristo, Señor de la vida”.
* Obispo Luis Stöckler (Quilmes): “A partir de hoy podemos pedirle públicamente que Dios, por su intercesión, nos ayude: ‘Oh Trinidad Santa, te damos gracias por haber concedido a la Iglesia al papa Juan Pablo II y porque en él has reflejado la ternura de Tu paternidad, la gloria de la cruz de Cristo y el esplendor del Espíritu de amor. Él, confiando totalmente en tu infinita misericordia y en la maternal intercesión de María, nos ha mostrado una imagen viva de Jesús Buen Pastor, indicándonos la santidad, alto grado de la vida cristiana ordinaria, como camino para alcanzar la comunión eterna Contigo. Concédenos, por su intercesión, y si es Tu voluntad, el favor que imploramos, con la esperanza de que sea pronto incluido en el número de los santos”.
* Obispo Francisco Polti (Santiago del Estero): “Entre tantas cualidades de este pontífice señalaría la fe y el amor. Visión sobrenatural y un enorme corazón. Dos notas que guiaron al beato Juan Pablo II y que nos hablan de la grandeza de la santidad. Ambas quedan bien patentes en esa mirada y esa sonrisa de la fachada de San Pedro. En efecto, la magnanimidad de este Papa, por la que hoy damos gracias a la Trinidad Beatísima, se explica por su profunda vida interior. Todos somos testigos de cómo se hincaba de rodillas en adoración al Santísimo Sacramento”.
* Obispo Juan Carlos Romanín (Río Gallegos): “Hoy la Iglesia beatifica a Juan Pablo II, artesano de misericordia, defensor de los derechos humanos, trabajador incansable. Que su testimonio nos ayude a revalorizar la figura de San José Obrero y nos enseñe a poner nuestra confianza en la Providencia de Dios, para que nunca nos falte el pan nuestro de cada día”.
* Obispo Oscar Sarlinga (Zárate-Campana): “Durante el ángelus del 17 de enero el Papa anunció la beatificación de Juan Pablo II. ‘El próximo 1 de mayo –dijo el Papa Benedicto XVI- tendré la alegría de proclamar beato a mi predecesor, el Venerable Juan Pablo II. La fecha elegida será el segundo domingo de Pascua, que él mismo llamó de la Divina Misericordia’, y en la que terminó su vida terrena. Dicho término de la vida terrena de Juan Pablo II fue un digno colofón de quien nos enseñó que el fundamento de la dignidad humana es la imagen de Dios y que el misterio del hombre encuentra en la redención obrada por Cristo Misericordioso su plena inteligibilidad, tanto es así que -dijo una vez- ‘el estupor respecto a la dignidad del hombre se llama Evangelio’”.
* Obispo Mario Poli (Santa Rosa): “Los jóvenes reciban de su obispo palabras de aliento y ánimo en la búsqueda de su vocación y misión en la Iglesia y en el mundo recordando al beato Juan Pablo II: ‘No tengan miedo, abran las puertas a Cristo’. Sí, queridos jóvenes, abran las puertas de sus corazones a Jesús, porque encontrarse con Él es lo mejor que les puede pasar. La vida de ustedes tiene un valor infinito a los ojos de Dios que los ama. Acudan a José y pidan su paternal auxilio y amistad. Déjense atraer por el amor de Dios como lo hizo José, para que puedan gustar de la alegría de pertenecerle.


domingo, 1 de mayo de 2011

Evangelio de fin de semana

¿ Señor, a quién iremos?. Tú tienes palabras de vida eterna. Jn 6, 68
domingo 01 Mayo 2011. II Domingo de Pascua o de la Divina Misericordia. Santo(s) del día : San José Obrero, Beatificación Juan Pablo II
Evangelio según San Juan 20,19-31.
Al atardecer de ese mismo día, el primero de la semana, estando cerradas las puertas del lugar donde se encontraban los discípulos, por temor a los judíos, llegó Jesús y poniéndose en medio de ellos, les dijo: "¡La paz esté con ustedes!". Mientras decía esto, les mostró sus manos y su costado. Los discípulos se llenaron de alegría cuando vieron al Señor. Jesús les dijo de nuevo: "¡La paz esté con ustedes! Como el Padre me envió a mí, yo también los envío a ustedes". Al decirles esto, sopló sobre ellos y añadió: "Reciban el Espíritu Santo.
Los pecados serán perdonados a los que ustedes se los perdonen, y serán retenidos a los que ustedes se los retengan". Tomás, uno de los Doce, de sobrenombre el Mellizo, no estaba con ellos cuando llegó Jesús.
Los otros discípulos le dijeron: "¡Hemos visto al Señor!". El les respondió: "Si no veo la marca de los clavos en sus manos, si no pongo el dedo en el lugar de los clavos y la mano en su costado, no lo creeré".
Ocho días más tarde, estaban de nuevo los discípulos reunidos en la casa, y estaba con ellos Tomás. Entonces apareció Jesús, estando cerradas las puertas, se puso en medio de ellos y les dijo: "¡La paz esté con ustedes!". Luego dijo a Tomás: "Trae aquí tu dedo: aquí están mis manos. Acerca tu mano: Métela en mi costado. En adelante no seas incrédulo, sino hombre de fe". Tomas respondió: "¡Señor mío y Dios mío!". Jesús le dijo: "Ahora crees, porque me has visto. ¡Felices los que creen sin haber visto!".
Jesús realizó además muchos otros signos en presencia de sus discípulos, que no se encuentran relatados en este Libro.
Estos han sido escritos para que ustedes crean que Jesús es el Mesías, el Hijo de Dios, y creyendo, tengan Vida en su Nombre.
Extraído de la Biblia, Libro del Pueblo de Dios.
Leer el comentario del Evangelio por : Celebración Eucarística en sufragio de Juan Pablo II . Regina Caeli del 3 de abril de 2005, al día siguiente del entierro de Juan-Pablo II - Copyright © Libreria Editrice Vaticana
"Les mostró sus manos y su costado"
Juan Pablo II había indicado el tema de la meditación del "Regina caeli" del II domingo de Pascua, o domingo de la Misericordia divina. El 3 de abril, al final de la misa en sufragio del Papa, presidida por el cardenal Angelo Sodano en la plaza de San Pedro, el arzobispo monseñor Leonardo Sandri leyó el texto preparado, que ofrecemos seguidamente.
Amadísimos hermanos y hermanas:
Resuena también hoy el gozoso aleluya de la Pascua. La página del evangelio de san Juan que leemos hoy destaca que el Resucitado, al atardecer de aquel día, se apareció a los Apóstoles y "les mostró las manos y el costado" (Jn 20, 20), es decir, los signos de la dolorosa pasión grabados de modo indeleble en su cuerpo también después de la resurrección. Aquellas heridas gloriosas, que ocho días después hizo tocar al incrédulo Tomás, revelan la misericordia de Dios, que "tanto amó al mundo que le dio a su Hijo único" (Jn 3, 16).
Este misterio de amor está en el centro de la actual liturgia del domingo in Albis, dedicada al culto de la Misericordia divina.
A la humanidad, que a veces parece extraviada y dominada por el poder del mal, del egoísmo y del miedo, el Señor resucitado le ofrece como don su amor que perdona, reconcilia y suscita de nuevo la esperanza. Es un amor que convierte los corazones y da la paz. ¡Cuánta necesidad tiene el mundo de comprender y acoger la Misericordia divina!
Señor, que con tu muerte y resurrección revelas el amor del Padre, creemos en ti y con confianza te repetimos hoy: ¡Jesús, confío en ti, ten misericordia de nosotros y del mundo entero!