domingo, 31 de octubre de 2010

EVANGELIO DE FIN DE SEMANA

¿ Señor, a quién iremos?. Tú tienes palabras de vida eterna. Jn 6, 68
domingo 31 Octubre 2010. XXXI Domingo del Tiempo Ordinario. Santo(s) del día : San Wolfgango
Evangelio según San Lucas 19,1-10.
Jesús entró en Jericó y atravesaba la ciudad. Allí vivía un hombre muy rico llamado Zaqueo, que era jefe de los publicanos. El quería ver quién era Jesús, pero no podía a causa de la multitud, porque era de baja estatura. Entonces se adelantó y subió a un sicomoro para poder verlo, porque iba a pasar por allí. Al llegar a ese lugar, Jesús miró hacia arriba y le dijo: "Zaqueo, baja pronto, porque hoy tengo que alojarme en tu casa". Zaqueo bajó rápidamente y lo recibió con alegría. Al ver esto, todos murmuraban, diciendo: "Se ha ido a alojar en casa de un pecador". Pero Zaqueo dijo resueltamente al Señor: "Señor, voy a dar la mitad de mis bienes a los pobres, y si he perjudicado a alguien, le daré cuatro veces más". Y Jesús le dijo: "Hoy ha llegado la salvación a esta casa, ya que también este hombre es un hijo de Abraham, porque el Hijo del hombre vino a buscar y a salvar lo que estaba perdido".
Extraído de la Biblia, Libro del Pueblo de Dios.
Leer el comentario del Evangelio por : Santa Teresa del Niño Jesús (1873-1897), carmelita descalza, doctor de la Iglesia. Carta 137, a su hermana Celina
«Zaqueo, baja en seguida»
Jesús nos ha atraído a las dos juntas, aunque por caminos diferentes. Juntas nos ha elevado sobre todas las cosas quebradizas de este mundo, cuya apariencia pasa. Él ha puesto, por así decirlo, todas las cosas bajo nuestros pies. Como Zaqueo, nos hemos subido a un árbol para ver a Jesús... Por eso, podemos decir con san Juan de la Cruz: «Todo es mío, todo es para mí; la tierra es mía, los cielos son míos, Dios es mío y la Madre de mi Dios es mía»2.
Celina, ¡qué gran misterio es nuestra grandeza en Jesús! Ya ves todo lo que Jesús nos ha enseñado al hacernos subir al árbol simbólico del que te hablaba hace poco. Y ahora ¿qué ciencia va a enseñarnos? ¿No nos lo ha enseñado ya todo...? Escuchemos lo que él nos dice: «Bajad enseguida, porque hoy tengo que alojarme en vuestra casa». ¿Pero cómo...? Jesús nos dice que bajemos... ¿Adónde tenemos que bajar? Celina, tú lo sabes mejor que yo; sin embargo, déjame que te diga hasta dónde debemos ahora seguir a Jesús. Una vez, los judíos le preguntaron a nuestro divino Salvador: «Maestro, ¿dónde vives?», y él les respondió: «Las zorras tienen madrigueras y los pájaros del cielo nidos, yo no tengo donde reclinar la cabeza» (Mt 8,20). He ahí hasta dónde tenemos que bajar nosotras para poder servir de morada a Jesús: hacernos tan pobres, que no tengamos donde reposar la cabeza.

jueves, 28 de octubre de 2010

El largo camino hacia la libertad

Manuel había sido siempre un “rebelde”, el típico chico que quiere hacer su voluntad sin importarle transgredir las normas o reglas que la convivencia con otras personas nos imponen. Para Inés, madre soltera, no había sido fácil educar, corregir y contener a este hijo de temperamento indomable. Muchas eran las horas que tenía que trabajar para poder darle una vida digna.

Había pasado el tiempo y Manuel se había convertido en un muchacho con ganas de hacer su vida sin que nadie le pusiera límites ni pesadas obligaciones. El documento de identidad marcaba su mayoría de edad y era hora de hacer uso de su tan ansiada libertad. Fue así cómo tras conseguir un trabajo de medio día, consolidó su autonomía económica y comenzó a malgastar su juventud en salidas nocturnas, malas compañías y desenfrenos en vicios como el alcohol y apuestas. Muchos fueron los buenos consejos de su madre y súplicas para que recapacitara, pero Manuel no escuchaba, él era dueño de su libertad.

Así fue cómo una noche después de salir de una bailanta, hubo entre sus amigos y un grupo de maleantes una espantosa pelea. La furia y la fatalidad quisieron que uno de los jóvenes muriera.

La vida no había sido muy grata para Inés, pero ahora cambiaba. Su tan querido hijo, involucrado en un crimen que no había cometido, estaba detenido. Nada podía hacer. Comenzó así un largo peregrinar entre abogados y juzgados, pero parecía que todo era inútil. Su hijo no volvería a casa por mucho tiempo...

La tristeza, la angustia, la desesperación, el cansancio, el insomnio, la soledad... nada impidió que Inés bajara los brazos en la lucha. Su objetivo era claro: que hicieran justicia con su hijo. Un hijo revoltoso y obstinado no era sinónimo de malhechor y mucho menos de asesino.

Su fe en Dios y su corazón de madre la llevaron a seguir golpeando puertas; largas cadenas de oración la acompañaban en este peregrinar tan desafortunado y doloroso. Todos los domingos visitaba a Manuel transmitiéndole fuerza y esperanza para sostenerlo y alentarlo. Fue en la celda sombría y en soledad donde Manuel comprendió y valoró el don de la vida que Dios con tanto amor le regalaba.

Pasó mucho tiempo, las peticiones y súplicas al buen Dios tuvieron la respuesta que Inés con tanta humildad y paciencia esperaba. El caso de Manuel pasaba a otro juzgado, el expediente comenzaba a ser estudiado, sin burócratas, sin abogados corruptos que entorpecieran el camino. La tan ansiada libertad de Manuel, la verdadera libertad, empezaba a ser una realidad.

lunes, 25 de octubre de 2010

domingo, 24 de octubre de 2010

EVANGELIO DE FIN DE SEMANA

¿ Señor, a quién iremos?. Tú tienes palabras de vida eterna. Jn 6, 68
domingo 24 Octubre 2010
XXX Domingo del Tiempo Ordinario.
 Hoy la Iglesia celebra : San Antonio María Claret
Evangelio según San Lucas 18,9-14.
Y refiriéndose a algunos que se tenían por justos y despreciaban a los demás, dijo también esta parábola: "Dos hombres subieron al Templo para orar: uno era fariseo y el otro, publicano. El fariseo, de pie, oraba así: 'Dios mío, te doy gracias porque no soy como los demás hombres, que son ladrones, injustos y adúlteros; ni tampoco como ese publicano. Ayuno dos veces por semana y pago la décima parte de todas mis entradas'. En cambio el publicano, manteniéndose a distancia, no se animaba siquiera a levantar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: '¡Dios mío, ten piedad de mí, que soy un pecador!'. Les aseguro que este último volvió a su casa justificado, pero no el primero. Porque todo el que se ensalza será humillado y el que se humilla será ensalzado".
Extraído de la Biblia, Libro del Pueblo de Dios.
Leer el comentario del Evangelio por :San Juan Crisóstomo (hacia 345-407), presbítero en Antioquia, después obispo de Constantinopla, doctor de la Iglesia
Homilías sobre la conversión, nº 2
«¡Oh Dios, ten compasión de este pecador!»
Un fariseo y un publicano subieron al templo a orar. El fariseo comenzó enumerando todas sus cualidades, proclamando: «¡Oh Dios, te doy gracias porque no soy como los demás hombres, ladrones, injustos y adúlteros; ni como ese publicano!» ¡Miserable, te atreves a juzgar la tierra entera! ¿Por qué te atreves a desanimar a tu prójimo? ¿No te basta la tierra entera que tienes necesidad de condenar a ese pubicano? Has acusado a todos los hombres sin excepción: «No soy como los demás hombres... ni como ese publicano; ayuno dos veces por semana y pago el diezmo de todo lo que tengo». ¡Cuánta suficiencia en estas palabras! ¡Maldito!...
El publicano había comprendido muy bien estas palabras. Hubiera podido corregirlo de esta manera: ¿Quién eres tú que te atreves a proferir semejantes difamaciones contra mí? ¿Qué sabes tú de mi vida? Jamás has vivido en mi entorno, tú no eres uno de mis íntimos. ¿Por qué manifiestas tanto orgullo? Por otra parte, ¿quién puede dar testimonio de la realidad de tus buenas acciones? ¿Por qué te empeñas en hacer tu propio elogio, qué es lo que te incita a ensalzarte de esta manera?» Pero no, no hizo nada de eso –sino todo lo contrario- se prosternó diciendo: «¡Oh Dios ten compasión de este pecador!» Y por haber dado pruebas de humildad, quedó justificado.
El fariseo se marchó del Templo sin recibir ninguna absolución, mas el publicano se marchó con el corazón renovado por haber reencontrado la justicia... Sin embargo, no es que allí hubiera mucha humildad, en la medida en que este término se usa cuando se humilla uno que es noble; ahora bien, en el caso del publicano, no se trataba de humildad, sino de simple verdad, porque lo que decía era verdad.

jueves, 21 de octubre de 2010

OREMOS JUNTOS.....

SEÑOR:
.Fortalécenos con este mismo Espíritu para que todos nosotros, pueblo de Dios, caminemos alegres en la esperanza y firmes en la fe y comuniquemos al mundo el gozo del Evangelio. Así, por medio de tu Hijo, que nos abre el camino de la vida, llegaremos, a travé de este mundo, al gozo perfecto de tu reino.

lunes, 18 de octubre de 2010

El Papa proclama a seis nuevos santos, entre ellos una española y la primera santa australiana

El Papa ha canonizado a seis nuevos santos, entre ellos la Madre Cándida Maria de Jesús Cipitria y Barriola, una religiosa española nacida en Guipúzcoa y fundadora de las Hijas de Jesús, y a Mary Mackillop of the Cross, la primera santa australiana.
En la misa de canonización, ante más de 50.000 personas presentes en la Plaza de San Pedro, el Papa ha manifestado que los nuevos santos "hacen resplandecer la Iglesia". Además, ha destacado la importancia de la oración en la vida cristiana, que debe ser "verdadera expresión de fe".
De la Madre Cándida, el Pontífice ha destacado su afán por vivir "sólo para Dios" y su fidelidad a la misión de educar a los más jóvenes y a la promoción de la mujer. Con escasos medios, ha dicho Benedicto XVI, "contagió a otras Hermanas para seguir a Jesús" . La Madre Cándida es la fundadora de la Congregación de las Hijas de Jesús, presentes en 17 países de los cinco continentes.
Sobre Mary Mackillop, la primera santa de Australia, el Papa ha destacado su dedicación a los pobres de las zonas rurales de Australia, a quienes "dedicó su juventud, inspirando a otras mujeres para que se unieran a ella en la primera comunidad de religiosas de ese país". Según ha indicado Benedicto XVI en la homilía, Mary Mackillop "proporcionó una formación espiritual e intelectual a los jóvenes que se confiaron a ella, sin reparar en el rango o la riqueza".
Según ha declarado al diario australiano 'The Sidney Morning Herald' el Cardenal George Pell, de Sidney, la canonización de Mary Mackillop es la confirmación de que no se trata simplemente de una santa local, sino que "tiene un mensaje para todo el mundo católico". Esta canonización , ha concluido, es un gran paso para la historia del catolicismo en Australia.
A la ceremonia han acudido una representación de más de 4.000 españoles procedentes sobre todo de Burgos, Salamanca y País Vasco, acompañados por el obispo de Salamanca, monseñor Carlos López Hernández. Según cifras oficiales, los australianos llegan a más de 6.000 personas presentes en la ceremonia.
Los otros beatos que han sido canonizados son Stanislaw Kazimierczyk Soltys, polaco, Andrè (Alfred) Bessete, proveniente de Canadá, Giulia Salzano italiana y religiosa y Battista Camilla Da Varano, religiosa italiana de la Orden de Santa Clara. Con estos seis nuevos santos, ya son 29 los beatos elevados a los altares por Benedicto XVI.

domingo, 17 de octubre de 2010

¿ Señor, a quién iremos?. Tú tienes palabras de vida eterna. Jn 6, 68
domingo 17 Octubre 2010. XXIX Domingo del Tiempo Ordinario
Hoy la Iglesia celebra : San Ignacio de Antioquía, Santa Mary MacKillop, Santa Cándida María de Jesús , San Andre Bessette
Evangelio según San Lucas 18,1-8.
Después Jesús les enseñó con una parábola que era necesario orar siempre sin desanimarse: "En una ciudad había un juez que no temía a Dios ni le importaban los hombres; y en la misma ciudad vivía una viuda que recurría a él, diciéndole: 'Te ruego que me hagas justicia contra mi adversario'. Durante mucho tiempo el juez se negó, pero después dijo: 'Yo no temo a Dios ni me importan los hombres, pero como esta viuda me molesta, le haré justicia para que no venga continuamente a fastidiarme'". Y el Señor dijo: "Oigan lo que dijo este juez injusto. Y Dios, ¿no hará justicia a sus elegidos, que claman a él día y noche, aunque los haga esperar? Les aseguro que en un abrir y cerrar de ojos les hará justicia. Pero cuando venga el Hijo del hombre, ¿encontrará fe sobre la tierra?".
Extraído de la Biblia, Libro del Pueblo de Dios.
Leer el comentario del Evangelio por : Beata Teresa de Calcuta (1910-1997), fundadora de las Hermanas Misioneras de la Caridad
Nadie tiene amor más grande
«Orar siempre sin desanimarse»
Ama orar. Siente a menudo la necesidad de orar a lo largo del día. La oración dilata el corazón hasta que éste sea capaz de recibir el don de Dios que es él mismo. Pide, busca, y tu corazón se ensanchará hasta el punto de recibirle, de tenerle en ti como tu bien.
Deseamos mucho orar, pero después, fracasamos. Es entonces cuando nos desanimamos y renunciamos. Si quieres orar mejor, debes orar más. Dios acepta el fracaso, pero no quiere el desánimo. En la oración cada día más quiere que seamos como niños, cada vez más humildes, cada vez más llenos de agradecimiento. Quiere que tengamos presente que todos pertenecemos al cuerpo místico de Cristo, en el que la oración es perpetua.
En nuestras oraciones debemos ayudarnos unos a otros. Liberemos nuestros espíritus. No hagamos largas oraciones, que no se acaban nunca, sino más bien breves, llenas de amor. Oremos por los que no oran. Acordémonos que el que quiere poder amar, debe poder orar.