domingo, 1 de noviembre de 2020

Día de todos los santos: la santidad

 


Es un tema maravilloso compartir, El Día de Todos los Santos, para comenzar pensemos o reflexionemos, en nuestra vida tenemos modelos a seguir ya sean personas o en el caso de los niños los superhéroes, sin darnos cuenta que algunos no son el mejor referente, pero son los que más influyen nuestra vida, ahora, pongamos mucha atención a quien tienes como modelo de vida en tu vida. Qué tipo de modelo estas siguiendo, estamos siguiendo. Qué hay en la pared de tu cuarto, en tu celular, qué paginas seguimos, qué videos públicos seguimos y vemos. Que se está quedando en vos. Seguros que en lo que te llega te convertirás, nos convertiremos. Pregúntate, si estas personas son felices, tiene una satisfacción en su vida. La conocemos personalmente o tiene que ver con una publicidad, pantalla, fantasía. De hecho, la palabra y sus derivados tienen muchos significados, y quien no tiene estampas, un cuadro, imágenes de santos o santas, o de un santo o santa en especial. nuestra Iglesia, las sextas, las otras religiones comparten su pensamiento, ahora, cuál es la tuya. 

Como Bautizados nuestro gran modelo tiene que ser Jesús. Como EL hubo personas que hicieron la diferencia para bien como MADRE TERESA DE CALCUTA, el reciente joven beato Carlo Acutis, por nombrar algunos, ¿Qué Santo o santa conoces? ¿Cuál es tu santo devoto?

 Este día es una solemnidad cristiana, día en que la Iglesia universal conmemora a todos los Santos, tiene lugar el 1 de noviembre para las iglesias católicas. No se debe confundir con la Conmemoración de los Fieles Difuntos porque es una fiesta solemne por todos los difuntos que, habiendo superado el purgatorio, se han santificado totalmente, han obtenido la visión beatífica y gozan de la vida eterna en la presencia de Dios. se celebra también en honor a todos los que no están canonizados, pero viven ya en la presencia de Dios. Es decir, se celebra a los millones de personas que han llegado al cielo. aunque no los conozcamos desde allá interceden por nosotros. A esto se le llama comunión de los santos. Por eso decimos en el credo, creo en la comunión de los santos y significa que ellos participan activamente en la vida de la Iglesia por el testimonio de sus vidas, por la transmisión de sus escritos y por su oración. Contemplan a DIOS, lo alaban y no dejan de cuidar de aquellos que han quedado en la tierra.

La intercesión de los santos significa que ellos al estar íntimamente unidos con Cristo pueden interceder por nosotros ante el Padre.

Es una veneración que le hacemos desde los inicios de la Iglesia Católica cuando los cristianos eran perseguidos y martirizados por causa de su fe. Cuando cesaron la persecución se unió a la memoria de los mártires el culto de otros cristianos que habían dado testimonio de Cristo con un amor admirable sin llegar al martirio, es decir, los santos confesores, ellos confesaron su fe ante los perseguidores y cumplieron condena de cárcel por Cristo.

Más adelante se reconoció como santos a los mártires de corazón, es decir, a la persona que llevaron una vida virtuosa y que dieron testimonio de su amor a Cristo

 Los santos son modelos de fe y de vida no son personas diferentes a nosotros, en todos los tiempos ha habido santos, de diferente edad, unos niños, otros jóvenes, adultos, viejitos, hay santos y hay santas, son hombre con sus pecados, defectos, virtudes, con su humanidad débil limitada a veces infelices aún teniendo, con una historia una vida como cualquiera de nosotros, qué los hace diferentes, qué cuando se encontraron con Jesús, cambiaron, y decidieron ser felices siguiéndolo.

Ser santo es ser amigo de Jesús. La santidad es vivir como vivía Jesús y su familia; es amar a Dios y al prójimo; es hacer el bien sin saber a quién; es encontrar en la tierra un pedacito de cielo. Es reflejar la fe en quien espera y vive el Evangelio predicando a Jesús vivo. En la santidad está reflejado el amor, el ser imagen de Jesús (Rm 8, 28-30). Es llegar a la perfección en el servicio, en el amor, en la obediencia a su voluntad, es dar frutos abundantes.

El primer paso para ser santo es querer ser santo. Si no quieres serlo, porque crees que es imposible para ti o simplemente no quieres, porque crees que hay que sufrir demasiado y prefieres tu vida tranquila y sin complicaciones... Entonces, estás perdido y nunca llegarás a la santidad.

Ser santos tiene que ver con tu vocación. Ya sea en el matrimonio, en una profesión o ministerio. Pero recordemos, toda vocación, es un compromiso de fidelidad, lo cual implica un riesgo, que vale la pena arriesgarse.

 También, La santidad es un camino de subida y supone esfuerzo y trabajo personal. Es sólo para esforzados que tienen fuerza de voluntad y saben perseverar sin volver atrás. Quizás necesites toda la vida para prepararte y madurar lo suficiente, o quizás Dios te regale la santidad en el último momento como un don, en consideración a tantos años de oración, pidiéndole esta gracia. Dios tiene caminos distintos para cada uno. La santidad es amor, es decir, se piensa en amar desde el amor y hacer todo con amor por amor.

Podemos tomar como medios para alcanzar ese objetivo, el trabajar "los buenos hábitos" y tomando en cuenta estas prácticas.

1. Ser conscientes de la presencia de Dios

2. Darse un tiempo todos los días para orar

3. Leer todos los días un pasaje del Evangelio. Y realizar un apostolado.

4. Asistir con frecuencia los Sacramentos de la Eucaristía y de la confesión.

6. Realizar renuncias (sacrificios), obras espirituales y materiales de misericordia.

Este día es una oportunidad que la Iglesia nos da para recordar que Dios nos ha llamado a todos a la santidad porque los santos son personas ordinarias como nosotros que vivieron con valentía las virtudes y dieron testimonios de su amor a Dios y a los hermanos ¿por qué es santo?  Vos, yo, Todos, pero todos, estamos llamados a ser santos, Dios nos quiere santos, y para eso nos dio el Don de la Fe, fue su regalo cuando nos bautizaron, y todos los que estamos bautizados tenemos que ser santos, pero también tenemos que querer serlo. Ser santos es querer seguir a Jesús, actuar como él, hacer el bien como él, amar como él.

todos nosotros podemos y debemos ser santos. Porque la santidad no es un privilegio de unos pocos, sino un deber de todos. Y, sí, Dios quiere que seas santo, Dios te quiere santo.

Mi Señor,

Sé mi luz y mi dirección

Para alcanzar la salvación y

la vida en santidad.

¡Feliz Fiesta de todos los Santos! Algunas frases para tomar en cuenta:

1.- Todos estamos llamados a la santidad (1 Pedro 1, 15 - 16)

2.- La santidad nunca fue y nunca será imposible (Marcos 9, 23)

3.- El pecado nunca fue y nunca será inevitable (2 Corintios 12, 9)

4.- La humildad es requisito para la santidad (Mateo 11, 29)

5.- La obediencia es requisito para la humildad y por lo tanto, lo es para la santidad (Filipenses 2, 8)

6.- Solo quienes lleguen a la santidad, verán a Dios (Hebreos 12, 14)

La valla está alta y la tierra prometida se ve lejana, pero la gracia de Dios nos dará la fuerza para llegar a la meta (Filipenses 3, 13 - 14)


jueves, 24 de septiembre de 2020

CUATRO ETAPAS O DIMENSIONES EN EL PERDÓN.


 A estos cuatro momentos o cuatro etapas en el perdonar lo llamamos # PERDÓN IMPOSIBLE, PERDÓN NECESARIO, PERDÓN SENSATO, PERDÓN BENDICIÓN.

El perdón imposible es el que uno siente que no puede dar, algunas veces profundamente decepcionados, profundamente heridos, profundamente  limitados descubrimos que no podemos perdonar; es el caso quizás  de la persona que ha recibido un daño muy profundo, pensemos en la persona que se ah visto abocada a una quiebra o que a sido violada, la persona a la que le han secuestrado algún pariente o amigo. la persona siente que ya no puede perdonar; esa falta de perdón casi siempre conduce a un deseo de venganza . Atención, no es un deseo de justicia  sino un deseo de desquite y de venganza , lo peligroso de esta situación cuándo nos encerramos  en el perdón imposible es que entramos en una espiral de violencia. lo han dicho muchas  los Papas y cuando entramos en la espiral  de violencia  cada vez más personas  son heridas,  y cada vez más personas se lastiman, es decir, que lastimamos y somos lastimados. Por eso llega el momento  en el que uno descubre el perdón necesario, el perdón necesario es como un deber , tengo qué,  no puedo seguir con esto, éste odio me va a destruir; ese afán de venganza va a acabar con nuestra sociedad, cuando ya se llega  al perdón necesario hay por lo menos conciencia  de que sí debemos hacer algo, tenemos que buscar acuerdos , tenemos que buscar alguna forma de justicia, alguna forma de retribución, alguna forma de pago: pero ya no queremos quedarnos únicamente mirando hacia el pasado, queremos empezar a mirar  hacia el futuro. Cuando ya se llega a la etapa del perdón necesario es posible empezar a construir pero todavía nos falta las herramientas; es ahí  donde entra el perdón sensato. el perdón sensato es cuando me doy cuenta  que la persona que se está haciendo mayor daño con la falta de perdón soy yo mismo, yo mismo me estoy destruyendo. La falta de perdón es como perpetuar el daño que me hicieron. " tu enemigo te hirió una vez, tu recuerdo mil veces ". Porque cada vez que nos obstinamos en no perdonar es como si estuviéramos  repitiendo la herida. Por eso llega el momento en que la persona descubre lo lógico  es soltar, lo lógico es pasar de página, lo lógico es ya no más heridas, no tiene sentido que nos sigamos matando, no tiene sentido que nos sigamos haciendo daño. Ahí entra la sensatez y ya es bastante avance, ya es el terreno de las buenas negociaciones políticas, es el terrenos de los grandes acuerdos sociales, pero todavía falta más, lo que falta es lo que encontramos en el perdón como bendición, es el momento en el que yo mismo me descubro perdonado por Dios, es el momento en el que yo descubro que nuestro Dios es un Dios capaz de construir realidades nuevas. Ya no solamente quisiera deshacerme del pasado sino que quisiera  atarme a un futuro e incluso dale un futuro a la persona que me hizo daño. éste es el perdón que Cristo nos dió en la cruz, éste es el gran perdón, éste es el perdón más precioso y a el nos llama el Señor. REQUISITOS, reconocerse uno necesitado y reconocerse uno perdonado por un Dios que es amor. 
                                                                                                                                    Fray Nelson Medina.

viernes, 11 de septiembre de 2020

martes, 25 de agosto de 2020


Padre Eterno, Tú  has hecho que el mundo entero deje de andar por un tiempo.

Tú has silenciado forzadamente el ruido que todos hemos creado a nuestro alrededor.

Tú nos has hecho doblar rodillas y pedir milagros.

Tú cerraste Tus Iglesias para que nos demos cuenta de cuán oscuro es nuestro mundo sin Ti en él.

Tú humillaste a los orgullosos y poderosos.

     La economía se está derrumbando, las empresas están cerrando.

     Hemos estado muy orgullosos pensando que todo lo que tenemos, todo lo que poseemos, ha sido el resultado de nuestro arduo trabajo.

     Hemos olvidado que ha sido Tu gracia, Tu misericordia, la que nos hizo quienes somos y nos ha dado todo lo que tenemos.

     Estamos dando vueltas en círculos en busca de alguna cura para esta enfermedad, cuando de hecho necesitamos humillarnos y pedir orientación y sabiduría sólo a Ti.

     Hemos estado viviendo nuestras vidas como si estuviéramos aquí en la Tierra para siempre, como si no existieran ni el Cielo, ni el Purgatorio ni el Infierno.

   Tal vez este virus es en realidad Tu forma de purificarnos y limpiar nuestras almas, devolviendonos a Ti.

     Hoy, mientras estas palabras viajan por el internet, que todos los que las vean unan sus corazones y manos en oración pidiendo perdón, pidiendo curación y protección contra este virus, pero sobre todo pidiendo que se haga  Tu Santa y Divina Voluntad y no la nuestra.

  DIOS ¡te suplicamos, líbranos de todo mal en la Tierra si es Tu voluntad!

 Padre, Tú has estado esperando pacientemente que volvamos nuestros rostros hacia Ti, que nos arrepintamos de nuestros pecados. ¡Lamentamos ignorar Tu voz!  De manera egoísta, a veces hemos olvidado que Tú eres DIOS!! ¡Señor, no soy digno de que entres en mi casa pero una palabra tuya bastará para sanarme!

Tú, Señor sólo necesitas decir la Palabra y nuestras almas serán sanadas.

    ¡Te pedimos a Ti  sanación y liberación en el  Nombre de Jesús!. Por los méritos infinitos de Su Sacratísimo Corazón y del Corazón Doloroso e Inmaculado de María. Amén.

Papa Francisco


martes, 11 de agosto de 2020

La importancia de dar gracias a Dios “EN TODO DAD GRACIAS… ”

 


Aprender a buscar a Dios también en estos momentos en los que nuestro corazón se llena de la alegría de vivir.

Hoy les quiero decir que NO PODEMOS OLVIDAR  DE DAR GRACIAS A DIOS EN TODO MOMENTO. Quiero Compartir  la importancia de dar gracias a Dios “EN TODO DAD GRACIAS… ”  Aprender a buscar a Dios también en estos momentos en los que nuestro corazón se llena de la alegría de vivir.

Nos dice la Palabra: 1 Tesalonicenses 5, 18

“Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para vosotros en Cristo Jesús”.

Sabemos que:

Nuestra vida está llena de alegrías. Un feliz encuentro con alguien que queremos, un regreso a casa después de tiempo, un título adquirido con mucho esfuerzo, la curación de una enfermedad, el nacimiento de un nuevo miembro de la familia, etc.

La lista de los gozos que vivimos son muchos. La vida es muy bella, siempre nos sorprende. Por eso debemos aprender a buscar a Dios también en estos momentos en los que nuestro corazón se llena de la alegría de vivir. A veces nos dirigimos al Señor por situaciones complejas, dificultades, problemas, dolores y sufrimientos. Pero no nos damos cuenta que en todo lo que vivimos esta la huella de Dios. Especialmente se encuentra la marca de Dios es las grandezas de la vida. De hecho, nuestra vida apunta a vivir en plenitud estos momentos de gozo en la eternidad. ¿Cómo orar en estas circunstancias de tanta plenitud? ¿Cómo elevar una oración a Dios para darle gracias?

Es a través de la oración de acción de gracias y es importante dar gracias a Dios, aprender a buscarlo  en esos momentos, momentos donde nuestro corazón se llena de la alegría de vivir.

La oración de acción de gracias es un modo de orar de la gente sencilla.

 Primeramente hablamos de un: AGRADECIMIENTO SINCERO

Para que el agradecimiento sea sincero, primero la persona debe aprender a reconocer que ella no es el origen de sus alegrías. Quien cree que por sus propios méritos ha triunfado, ha tenido logros, no será agradecido. Solo puede ser agradecido quien sabe que Dios es el que lo ha llenado con sus dones y que gracias a eso y solo por eso ha alcanzado la victoria.

La persona que sabe reconocer en Dios todo el bien de su vida agradece de manera sencilla y espontánea. No requiere de muchas palabras ni de tiempos reservados para ello. En el momento de la alegría, podemos decir con sinceridad de corazón: “Gracias, Señor”, “Todo el mérito es tuyo”, “Te lo debo a ti”, “Te lo regalo”. Estas frases hacen que el corazón no se apodere de lo que no le pertenece. Como nos dice el apocalipsis: “Eres digno, Señor y Dios nuestro, de recibir la gloria, el honor y el poder, porque tú  has creado el universo; por tu voluntad, existe y fue creado” (cf. Ap 4, 11).

La oración de acción de gracias: ENSANCHA EL CORAZÓN

Este tipo de agradecimiento ensancha el corazón. La felicidad que experimenta el alma no se queda reducida a sí misma. Sino que el agradecimiento hace partícipe al mismo Dios de este gozo. Y entonces la felicidad, en lugar de mantenerse encerrada en uno mismo, llega hasta los límites del Cielo. Ahí Dios Nuestro Señor, junto con los ángeles del Cielo y los santos, se alegran de nuestra alegría. Esto hace que el corazón crezca y que nuestro gozo sea más grande.

La oración de acción de gracias es el momento en los que nos dejamos invadir por el gozo, por la alegría, por la vida, por la plenitud y nos hacen experimentar un poco de lo que viviremos en el cielo.

Deberíamos de ser los seres humanos más alegres. Nuestro testimonio de gozo verdadero y de alegría que se traducen en alabanza y acción de gracias es lo más valioso para el mundo. Nadie quisiera ser cristiano si no ve en nosotros la plenitud que tanto desea su corazón.

Esta oración caracteriza la oración de la Iglesia que, al celebrar la Eucaristía manifiesta y se convierte cada vez más en lo que ella es y, sus miembros, que es cuerpo, con su acción de gracias participa la de su cabeza.

Agradeciendo somos signos de misericordia y de bendiciones, derramamos en nosotros y en todo lo creado un torrente de bendiciones que surgen del corazón, las bendiciones van a actuar purificando el amor, esparciendo y regalando gozo y paz interior, dando perseverancia en el bien, coherencia de vida y principios y poder para superar dificultades.

Si cultivamos el agradecimiento atraemos la felicidad y la bondad sobre lo creado, nosotros mismos, nuestras familias, enemigos, Iglesia y pastores, sobre todo, absolutamente todo.

El ser personas agradecidas nos desintoxica de lo negativo, del no puedo, del mal espíritu, de rencores, envidias, celos, agresiones, estas pueden ser de pensamientos, de palabras y obras.

El ser perseverante en la oración de gracias nos enriquece el espíritu regalándonos la alegría en el ser y quehacer diario. Dándonos equilibrio psíquico, dándonos la paz interior; animándonos a la generosidad en el servicio; liberándonos de tenciones del corazón y moviéndonos al verdadero amor.

Vivir en mí la acción de gracias me regala armonía con Dios, conmigo mismo, con los demás.

También lleva en sí = confianza, optimismos, bienestar interior y exterior, luz interior, fraternidad que acompaña, anima, crea lazos de verdad y libertad.

La acción de gracias se hace viva experiencia del Amor de Dios en los Sacramentos:

Bautismo: agradecemos y alabamos al Padre que nos hace sus hijos.

Confirmación: agradecemos al Esp. Sto que nos da sus dones.

Reconciliación: agradecemos a Jesús que nos concede su gracia: del perdón

Eucaristía: a la trinidad que nos plenifica y transforma.

Orden Sagrado: al poder de Dios en sus elegidos.

Matrimonio: al amor de Dios uno y trino en los esposos.

Unción de los enfermos: al Dios de la vida y salud

AGRADECER, COMO ALABAR Y BENDECIR SON SIGNOS EVIDENTES Y VISIBLE DE QUIENES VIVEN CON EL CORAZÓN PUESTO EN DIOS.

Todo acontecimiento y toda necesidad pueden convertirse  en ofrenda de acción de gracias.

Pongamos en nuestra balanza de la vida todo lo bueno y malo que vivimos, que hemos compartido, hicimos, porque toda alegría y toda pena, todo acontecimiento y toda necesidad pueden ser motivo de oración de acción de gracias, la cual, participando de la de Cristo, debe llenar nuestra vida  entera.

Como dice Col. 4,2 “Sed perseverantes  en la oración, velando en ella con acción de gracias”

Jesús, un hombre profundamente agradecido.

Jn 6,11, "Tomó entonces Jesús los panes y, después de dar gracias, los repartió entre los que estaban recostados y lo mismo los peces, todo lo que quisieron."

 Jn, 11, 42 Jesús levantó los ojos al cielo y exclamó: "Te doy gracias, Padre, porque me has escuchado.

Comparto con ustedes esta oración que, quiere Dios, les ayude a dar gracias y así ser hombres, cristianos más agradecidos.

Dejemos pues que el Espíritu Santo en nosotros nos enseñe, ayude, nos lleve a dar gracias  a nuestro Padre.

Espíritu divino, ven a mi alma. Poséela y elévala en oración de acción de gracias al Padre. Ora en mí y  agradécele en mí?

Dios mío, creador mío, redentor mío, te doy gracias por mi vida, por mis alegrías, por mis tristezas. Todo te lo debo a ti y todo es para ti. Te doy gracias  con mi vida. Que mi vida sea siempre una acción de gracias agradable en tu presencia. Esto es lo más grande que te puedo dar. Acéptalo Señor.

Amén.

El Señor nos habló de la importancia de volver a simplemente decirle... "GRACIAS".  Esta palabra tan sencilla tiene tanto poder y conmueve el corazón del Padre cuando lo decimos.

 

Cuando quieres agradecer las misericordias del Señor.

Colosenses 3, 17.

Tobías 12, 6-7

Lucas 17, 11-19

Del Salmo 117

Como dice Col. 4,2 “Sed perseverantes  en la oración, velando en ella con acción de gracias”