domingo, 28 de noviembre de 2021

PRIMER DOMINGO DE ADVIENTO 2021.


 El Adviento: semanas  en que viviremos un tiempo fuerte que nos sirven para meditar sobre la venida final del Señor, cuando ocurra el fin del mundo; para reflexionar concretamente sobre el nacimiento de Jesús y su irrupción en la historia del hombre en Navidad.

 El signo que representa este tiempo es la corona de adviento.

El Papa, una y otra vez, nos invita a “estar despiertos y orar”, como dos actitudes claves para vivir este tiempo de espera y de profunda esperanza. 

Es un tiempo propicio para cultivar y resignificar la “cultura del encuentro”, con Jesús y con nuestros hermanos. El Adviento, nos recuerda Francisco, nos invita a un esfuerzo de vigilancia, mirando más allá de nosotros mismos, alargando la mente y el corazón para abrirnos a las necesidades de la gente, de los hermanos y al deseo de un mundo nuevo.

sábado, 14 de agosto de 2021

ASUNCIÓN DE LA VIRGEN.


 

María, eres Madre y Señora
y estás conmigo a cualquier hora.
Al empezar un nuevo día
me acompaña tu frescura
que con el paso de la mañana 
se convierte en hermosura. 
María, eres confidente y amiga 
de cualquiera que te lo pida. 
Quieres a todos por igual 
sin fijarte en la maldad. 
Estás hecha de bondad 
y compartes la alegría 
que sentimos al vivir con fe cada día.


Todos los seres de la tierra tienen una madre. También Jesús la tiene. ¿Por qué, dónde se vio un hijo sin una Madre?

Hoy voy a compartir con ustedes uno de los dogmas Mariano. LA ASCENCIÓN DE MARÍA.

María, es, fue un ser humano como nosotros, salvo por el hecho de haber sido preservada del pecado original. Nos invita a tener una relación especial con Ella por medio de su amor, del amor, de la confianza, del respeto.

Ella fue una mujer como todas las mujeres, solo la diferenciaba su entrega a Dios y su concepción virginal. Nos dice la Palabra en LC 1,39- 56.  María, después de ser visitada por el ángel,  saber que va a concebir un hijo y que le anunciara el ángel que Isabel también estaba embarazada, fue sin demora a visitar a su prima, al encontrarse ambas podemos deleitarnos con el hermoso relato del Magnifica, el gran saludo podríamos decir.

QUIÉN ES LA VIRGEN MARIA: María, que en hebreo quiere decir “Señora”, es la mujer con la cual se abre la promesa en la antigua alianza (Gen. 3:15) y con la cual cierra Simeón la antigua profecía (Lc. 2, 25-35). EL NOMBRE DE MARÍA, QUE EN HEBREO ES MIRIAM, SIGNIFICA: DONCELLA, SEÑORA, PRINCESA.

Es la Mujer que ha tenido el mayor contacto con la Santísima Trinidad en la historia. El Padre la escoge entre todas las mujeres para ser madre de su hijo unigénito, el Espíritu Santo engendro un hijo en sus entrañas y la segunda persona tomo carne y sangre en su vientre.

Si por Eva entró el pecado en el mundo, por la Virgen María entró la salvación.

Tiene la misión de combatir contra el “dragón” y la “bestia” del mal en los tiempos finales según el Apocalipsis. Resaltar las virtudes de María. Que tuvo padres santos: una familia...

Ella está en la gloria del Cielo, en cuerpo y alma. Esta “realidad última” de María Santísima es preámbulo de nuestra propia “realidad última”. El Cielo y la gloria en cuerpo y alma es el fin último de cada uno de nosotros los seres humanos. 

Sabemos por Dogma de Fe (de obligatoria creencia para todo católico) que María, “terminado el curso de su vida terrena, fue asunta en cuerpo y alma a la gloria celestial” (de la Bula que declara el Dogma de la Asunción el 1-11-1950). La Iglesia lo celebra el 15 de agosto es uno de los dogmas marianos:  MARIA fue asunta al cielo en cuerpo y alma.

la Asunción es la celebración de cuando el cuerpo y alma de la Virgen María fueron glorificados y llevados al Cielo al término de su vida terrena. No debe ser confundido con la Ascensión, la cual se refiere a Jesucristo.

¿Cómo terminó la vida terrestre María? El 1º de noviembre de 1950 el Papa Pío XII definió solemnemente, después de consultar a todos los obispos, que «la Inmaculada Madre de Dios, María siempre virgen, después de haber acabado el curso de su vida terrestre, ha sido elevada en cuerpo y alma a la gloria celestial.

Nada se dice sobre si María murió o no antes de haber sido elevada al cielo. Lo que se afirma es que su cuerpo no ha conocido la corrupción, no se ha degradado, sino que ha sido elevado a la gloria celestial. María es elevada al cielo por Dios (ella es pasiva, es Dios quien actúa).

La asunción de María es un mensaje de esperanza que nos hace pensar en la dicha de alcanzar el cielo, la gloria de Dios y en la alegría de tener una madre que ha alcanzado la meta a la que nosotros caminamos.

Esta fiesta tiene un doble objetivo: La feliz partida de María de esta vida y la Asunción de su cuerpo al cielo. La respuesta a por qué es importante para los católicos, la encontramos en el Catecismo de la Iglesia Católica, que dice en el numeral 966: “La Asunción de la Santísima Virgen constituye una participación singular en la Resurrección de su Hijo y una anticipación de la resurrección de los demás cristianos”.

La importancia que tiene para todos nosotros la Asunción de la Virgen se da en la relación que ésta tiene entre la Resurrección de Jesucristo y nuestra resurrección. El que María se halle en cuerpo y alma ya glorificada en el Cielo, es la anticipación de nuestra propia resurrección, dado que ella es un ser humano como nosotros.

Que la Virgen sea asunta en nuestro corazón. Hoy, Nuestra Señora es Asunta en muchos corazones. Pidamos en esta Solemnidad, que nuestra Madre divina sea asunta y apoyada en el corazón de todos los hombres. Porque si así lo hacemos, ella también sabrá hacernos subir a los Cielos, para un día, en sus brazos maternales descansar eternamente.

Oh María Inmaculada Asunta al cielo,

tú que vives bienaventurada en la visión de Dios:

Consuélanos desde el cielo, oh Madre misericordiosa,

por tus caminos de pureza y esperanza guíanos un día al encuentro feliz contigo

y con tu divino Hijo nuestro Salvador Jesús. ¡Amén!

martes, 20 de julio de 2021

FELIZ DÍA DEL AMIGO!!!!

 PARA OTROS PAÍSES, LES CUENTO QUE, EN ARGENTINA EL 20 DE JULIO CELEBRAMOS  EL DÍA DEL AMIGO. ABRAZO FRATERNO PARA TODOS. 


20 DE JUNIO: DIA DEL AMIGO.

Padre,

Te pido que bendigas a mis amigos,

Revélales nuevamente tu amor y tu poder.

 

Te pido que seas la guía para su alma.

Si tiene dolor, dale tu paz y tu misericordia.

Si tiene dudas, renuévale la confianza.

Si tiene cansancio,

Te pido que le des la fuerza para seguir adelante.

Si hay estancamiento espiritual,

Te pido que le reveles tu cercanía,

para un nuevo comienzo en la fe.

Si tiene miedo, revélale Tu amor,

y trasmítele tu fuerza.

Donde haya pecado, bloqueando su vida,

haz que busque la reconciliación

y perdónalo.

 

Bendícelo, concédele mas visión de Ti,

que tenga el apoyo de amigos

para darle fuerza y valentía.

 

Concédele a cada uno la luz

para poder distinguir las fuerzas negativas

que pudieran afectarlo,

y revélale el poder que tienen en Ti para superarlo.

 

Amén.

Los amigos son como las estrellas, no siempre se pueden ver, pero tu sabes que están ahí. 👥💚


domingo, 18 de julio de 2021

PRIMERA DE CORINTIOS 3,9 / 9, 13

 


Señor, hoy me dijiste que me llamas a cooperar contigo, me consideras un campo, un edificio para construir tu Iglesia. Me pides que edifique tu templo con las gracias que me diste, que tome en cuenta de que manera lo construyo. Me dices que en esta cooperación, contrucción debe tener como fundamento Jesús y sobre EL hacer la construcción. también me dices que me obra se reflejará tal como es cuando llegue el día del juicio y será revelada por medio de fuego, fuego que simboliza el juicio y pondrá de manifiesto la calidad de mi obra al manifestarlo.

Señor, me alertas que debo pasar por pruebas para recibir la recompensa.

Señor, gracias por elegirme para manifestar, construir, cooperar en tu Iglesia por medio de la Buena Noticia, por valorar y recompensar mi trabajo, que es poner el cimiento, dónde tú eres el único fundamento. GRACIAS SEÑOR!

viernes, 16 de julio de 2021

Nuestra Señora del Carmen Advocación Mariana, 16 de julio

 


Patrona de los marineros

Memoria de la Bienaventurada Virgen María del Monte Carmelo, monte en el que Elías consiguió que el pueblo de Israel volviese a dar culto al Dios vivo y en el que, más tarde, algunos, buscando la soledad, se retiraron para hacer vida eremítica, dando origen con el correr del tiempo a una orden religiosa de vida contemplativa, que tiene como patrona y protectora a la Madre de Dios.

Desde los antiguos ermitaños que se establecieron en el Monte Carmelo, Los Carmelitas han sido conocidos por su profunda devoción a la Santísima Virgen. Ellos interpretaron la nube de la visión de Elías (1 Reyes 18, 44) como un símbolo de la Virgen María Inmaculada. Ya en el siglo XIII, cinco siglos antes de la proclamación del dogma, el misal Carmelita contenía una Misa para la Inmaculada Concepción.

En las palabras de Benedicto XVI, 15,VII,06:

"El Carmelo, alto promontorio que se yergue en la costa oriental del Mar Mediterráneo, a la altura de Galilea, tiene en sus faldas numerosas grutas naturales, predilectas de los eremitas. El más célebre de estos hombres de Dios fue el gran profeta Elías, quien en el siglo IX antes de Cristo defendió valientemente de la contaminación de los cultos idolátricos la pureza de la fe en el Dios único y verdadero. Inspirándose en la figura de Elías, surgió al Orden contemplativa de los «Carmelitas», familia religiosa que cuenta entre sus miembros con grandes santos, como Teresa de Ávila, Juan de la Cruz, Teresa del Niño Jesús y Teresa Benedicta de la Cruz (en el siglo, Edith Stein). Los Carmelitas han difundido en el pueblo cristiano la devoción a la Santísima Virgen del Monte Carmelo, señalándola como modelo de oración, de contemplación y de dedicación a Dios. María, en efecto, antes y de modo insuperable, creyó y experimentó que Jesús, Verbo encarnado, es el culmen, la cumbre del encuentro del hombre con Dios. Acogiendo plenamente la Palabra, «llegó felizmente a la santa montaña» (Oración de la colecta de la Memoria), y vive para siempre, en alma y cuerpo, con el Señor. A la Reina del Monte Carmelo deseo hoy confiar todas las comunidades de vida contemplativa esparcidas por el mundo, de manera especial las de la Orden Carmelitana, entre las que recuerdo el monasterio de Quart, no muy lejano de aquí [Valle de Aosta]. Que María ayude a cada cristiano a encontrar a Dios en el silencio de la oración.

La estrella del Mar y los Carmelitas

Los marineros, antes de la edad de la electrónica, dependían de las estrellas para marcar su rumbo en el inmenso océano. De aquí la analogía con La Virgen María quien como, estrella del mar, nos guía por las aguas difíciles de la vida hacia el puerto seguro que es Cristo.

Por la invasión de los sarracenos, los Carmelitas se vieron obligados a abandonar el Monte Carmelo. Una antigua tradición nos dice que antes de partir se les apareció la Virgen mientras cantaban el Salve Regina y ella prometió ser para ellos su Estrella del Mar. Por ese bello nombre conocían también a la Virgen porque el Monte Carmelo se alza como una estrella junto al mar.

Los Carmelitas y la devoción a la Virgen del Carmen se difunden por el mundo.

La Virgen Inmaculada, Estrella del Mar, es la Virgen del Carmen, es decir a la que desde tiempos remotos se venera en el Carmelo. Ella acompañó a los Carmelitas a medida que la orden se propagó por el mundo. A los Carmelitas se les conoce por su devoción a la Madre de Dios, ya que en ella ven el cumplimiento del ideal de Elías. Incluso se le llamó: "Los hermanos de Nuestra Señora del Monte Carmelo". En su profesión religiosa se consagraban a Dios y a María, y tomaban el hábito en honor ella, como un recordatorio de que sus vidas le pertenecían a ella, y por ella, a Cristo.

La devoción a la Virgen del Carmen se propagó particularmente en los lugares donde los carmelitas se establecieron.

España

Entre los lugares en que se venera en España la Virgen de España como patrona está Beniaján, Murcia. Vea ahí mas imágenes.

América

Es patrona de Chile; en el Ecuador es reina de la región de Cuenca y del Azuay, recibiendo la coronación pontificia el 16 de Julio del 2002. En la iglesia del monasterio de la Asunción en Cuenca se venera hace más de 300 años. Es además venerada por muchos en todo el continente.

Fuente: Corazones.org

viernes, 2 de julio de 2021

Asesino halló la misericordia de Dios en la cárcel y ahora va camino a los altares.

 


Jacques Fesch fue condenado a muerte por asesinato, sin embargo, durante el tiempo que estuvo en la cárcel experimentó la misericordia de Dios, se puso en sus manos y ahora va camino a los altares.

Cuando se abrió formalmente la causa de beatificación de Fesch en 1993, el entonces Arzobispo de París, Cardenal Jean Marie Lustiger, señaló que “declarar santo a alguien no significa que la Iglesia admire los méritos de esa persona, sino propone un ejemplo de conversión de alguien que, independientemente de su camino humano, supo escuchar la voz de Dios y se arrepintió”.

“No hay pecado tan grave que impida al hombre llegar a Dios, que le propone la salvación”, agregó.

Jacques Fesch nació el 6 de abril de 1930 en Saint-Germain-en-Laye (Francia). Era hijo de un banquero ateo de origen belga que vivía lejos de sus hijos y se divorció de su esposa. Fesch fue educado en la religión católica por su madre, pero abandonó la fe a los 17 años.

Después de ser enviado con el ejercitó a luchar en Alemania, regresó a Francia y se casó con Pierrette Polack, que esperaba una hija suya. Fesch frecuentaba a otras mujeres, relaciones de las que tuvo otro hijo, que fue entregado a un orfanato.

Después de trabajar un tiempo en un banco, Fesch decidió dejarlo todo, incluida su familia, y comprar un barco para viajar por el mundo. Sin dinero para el contrato, decidió asaltar una casa de cambio el 25 de febrero de 1954.

Al ver que el cambista intentó detenerlo, el joven lo golpeó dos veces en la cabeza con la culata de su arma. Mientras huía, se encontró con el oficial de policía Jean Vergne, de 35 años, viudo y padre de una niña, al que mató de tres tiros.

Fesch fue arrestado y en 1957 fue condenado a muerte. Mientras esperaba el fin en la cárcel de La Santé fue llevado al capellán, pero se mostró indiferente y señaló que no era un hombre de fe.

En el libro que él mismo escribió, Fesch señaló que la noche del 28 de febrero de 1955 tuvo una experiencia que logró su conversión.

“Estaba acostado, con los ojos abiertos, sufriendo mucho por primera vez en mi vida. De repente, un grito salió de mi pecho, una súplica de ayuda - Dios mío - y, como un viento impetuoso que pasa sin que yo sepa de dónde viene, el Espíritu del Señor me agarró por la garganta. Tenía la impresión de un poder infinito y una bondad infinita que, desde ese momento, me hizo creer con convicción que nunca estuve abandonado”, resaltó.

Fesch se volvió cercano a las figuras de San Francisco de Asís, Santa Teresa de Ávila y Santa Teresita del Niño Jesús, a quien llamaba “mi pequeña Teresa” y decidió adoptar un estilo de vida monástico mientras permanecía en la cárcel.

Desde su celda, transmitió su fe a través de cartas. En una de ellas dijo a su amigo: “¡Acabo de recibir la Comunión, es una gran alegría! ‘Vivo, pero ya no vivo yo, porque es Cristo quien vive en mí’”.

En otra carta indicó que tenía “realmente la certeza de comenzar a vivir por primera vez. Tengo paz y sentido en la vida, mientras que antes era solo un muerto viviente”.

Cuando se fijó la fecha de su decapitación, Fesch decidió esperar este momento en paz y oración, viéndolo como una forma de santificación. “Que cada gota de mi sangre borre un pecado mortal”, indicó.

“Último día de lucha. Mañana, a esta hora, estaré en el Cielo. Déjame morir, si esa es la voluntad del buen Dios. La noche avanza y cada vez me siento más aprensivo. Meditaré en la agonía del Señor en el Huerto de los Olivos. Dios mío, ayúdame, no me abandones. Cinco horas más y estaré en la verdadera vida. ¡Cinco horas más y veré a Jesús!”, escribió en la víspera de su ejecución.

El 1 de octubre de 1957, Jacques Fesch murió en la guillotina. Cuando los guardias llegaron a su celda para buscarlo, lo encontraron de rodillas rezando junto a la cama. Sus últimas palabras fueron: “Señor, no me desampares, confío en Ti”.

Redacción ACI Prensa.

jueves, 24 de junio de 2021

EL AMOR: es lo mejor que existe.

 


EL AMOR.  la más grande virtud y vocación cristiana, vivida en la fidelidad y en la responsabilidad. Es un sentimiento vital, necesario y a  veces tormentoso, que debe ser exaltado y expresado, también buscado para que entre dos personas haya una mutua entrega, posesión, y considerarlo un mandamiento.

En su medida  y, desde la filosofía podemos expresarlo , experimentado  si hemos amado, ya que el amor es amar sin medida, a pesar de las heridas, el dolor que causa.

A veces, puede ser ciego y carecer de imparcialidad, porque cuando amamos, amamos los defectos del otro. Así, como al odiar, odiamos sus virtudes.

En su plenitud, podemos vivirlo en la familia por su entrega, por hacerse vida en los hijos; porque su cualidad es el desinterés, la generosidad y sobre todo desear la felicidad del amado sin exigir en pago nuestra felicidad.

En consecuencia, no causa daño a nadie, por tanto, el amor es amar y hacer lo que quieras por amor: callar, corregir, perdonar, es tener como raíz el bien.

El amor en la persona debe poseer un concepto positivo, debe exigir madurez para nacer  y, responsabilidad para crecer, debe estar acompañado del sufrimiento para ser valorado. Por eso, vale la pena decir QUE ES LO MEJOR QUE EXISTE.

El amor, es un afecto, sentimiento que se opone al egoísmo y que busca el ánimo del bien verdadero o imaginario y, que necesita ser gozado por medio de la pasión que atrae, de la persona amada, del esmero que deleita, de la voluntad, del consentimiento, de la relación, de la tendencia de un ser hacia otro en su sentido estricto.


" Yo soy para mi amado y él es para mí". ( Cantar de lo Cantares).

 " si quieres ser amado ama" ( Séneca).

" la medida del amor es amar sin medida" ( San Agustín )